Nuevos horizontes y viejas mentiras
Parece que los suecos comienzan a despertar tímidamente del letargo socialista que les ha llevado a una situación insostenible con las "comunidades" musulmanas inmigrantes en su suelo; cáncer que ha ayudado a corroer los cimientos del paternalista estado del bienestar construido por los suecos durante décadas de bonanza económica sin igual.
Me alegro, y espero seguir haciéndolo, por los suecos. Espero sinceramente que pongan fin a la inseguridad y el crimen aportados por las comunidades musulmanas, así como a la sangría económica que suponen tantos parásitos como han ido dejando entrar durante años de régimen socialista en su país. Parásitos que han ido sorbiendo todos los recursos económicos, sociales y morales que han podido, mientras que a la vez han despreciado de continuo a la población nativa, impotente y atada de pies y manos por un gobierno ingenuo y políticamente correcto hasta lo enfermizo.
Es curioso, ahora que soplan vientos adversos, observar lo callados que están los socialistas, tanto respecto al fallido modelo sueco, y al cambio de signo manifestado en las últimas elecciones de aquel país, como al revuelo, por llamarlo de alguna manera, que se ha dado en Hungría, tras conocerse la sórdida manipulación de los datos económicos de la nación con tal de seguir sentándose en el sillón.
Miren que calladitos andan en webs como red de blogs socialstas..
Ahora no hay nada de que hablar. Nada destacable. Nada reseñable. ¡Qué falsedad!
