Las carreteras y la velocidad
Según el subdirector de la DGT, se quiere pedir la tipificación del "delito de gran velocidad", al igual que sucede en países de nuestro entorno ¿Cuáles?. Volvemos a lo de siempre. ¿No sería mucho más sencillo dotar a todos los modelos de coches de 90cv máximo de potencia? Y limitarlos. No poder pasar de 150 hm/h sería mucho mejor. Económicamente, ecológicamente y también de cara a lo que se pretende: reducir los muertos en carretera.
Pero claro, aquí nos chocamos de frente con los intereses económicos de una industria muy poderosa, como es la automovilística, que nos mete los coches por los ojos con su constante publicidad. Coches de 150, 200, 300 y más, cv.
La segunda reforma que se debería acometer es endurecer el acceso al carnet de conducir. No pretendo entrar en nuinguna diatriba de si hombres o mujeres conducen mejor, pero desde luego sí que es innegable que muchos conductores conducen sin estar capacitados realmente, porque se les da mal. No es concebible que se puedan hacer 11 intentonas para sacar el práctico; tío, simplemente no se te da bien conducir; no hay ningún problema. ¿Querrías que te operase un cirujano que hubiera suspendido 11 veces la asignatura de "Fundamentos de Cirugía"? Pues ya está.
Las carreteras están llenas de gente que no tiene facilidad para la conducción. Imaginemos que el carnet de transporte de mercancías peligrosas se lo dieran a cualquiera. Menudo desastre.
El escollo es que esta medida es altamente impopular; por tanto, ningún legislador jamás se atreverá a poner un límite de, por ejemplo, 3 intentos. Y eso es porque el legislador, en la mayoría de las ocasiones, no legisla en favor del bien común - aún a riesgo de perder votos - sino siempre mirando a conservar y ganar tantos votos como sea posible. Incluso a pesar de equivocarse en el corto y medio plazo - como es el caso de la excesiva y celosa protección a la cultura, recortando las libertades del ciudadano.
De forma que lo que realmente me jode - a mi que reconozco que me gusta correr y me gustan los coches potentes, y que además conduzco bastante bien - es esta hipocresía.
La DGT tiene la molesta costumbre de apuntar siempre al conductor y no reconocer jamás los defectos que caen de su lado y del lado del Ministerio de Fomento (o a quien corresponda la responsabilidad del mantenimiento de las carreteras).
Yo no veo como se compatibiliza el dedo acusador con los puntos negros que llevan años ahí, ni tampoco con los radares descaradamente recaudatorios en las rectas infinitas de Castilla León o Castilla la Mancha - por citar algunas.
Ahora no nos queda más remedio que jodernos con el maldito carnet por puntos que nos van a imponer. No se nos ocurra poner a 150 nuestro coche que puede ponerse a 220 en una de esas rectas tan peligrosas.
Claro, el ricachón y el polítiquillo de ayuntamiento que tenga amiguetes en Tráfico, seguirá llevando su audi a 200 cada vez que quiera. El que llevará las de perder será el ciudadano común, cada vez más acosado por todos los frentes.
Ah! y tampoco queremos que ninguno de ustedes haga gala de su voluntariedad y se ponga "conducir por mí", como reza ese irritante eslogan.
