La Impaciencia
Mis compañeros de trabajo han podido ver de primera mano una explosión de impaciencia. Uno de los rasgos más caraterísticos de mi personalidad. Dicha explosión ha consistido en un formidable puñetazo al teclado de los cojones.
Quienes me conocen bien, saben que no soy amigo de las estupideces, del andar lento, de la burocracia, las colas, la ineficiencia, de los funcionarios tan lentos como las eras geológicas, etc. en resumen, todo lo que sea estar perdiendo el tiempo con algo que podría hacerse mucho mejor, más rápido, más eficiente.
Detesto a la gente que va ocupando en grupo toda la acera a velocidad de babosa y no te dejan pasar. Son como esos conductores babas que van a 20 Km/h y acaban saltándose el semáforo en ambar - o incluso en rojo - y te dejan a tí parado. Putos estúpidos.
Sí es que le dan el carnet al cualquier idiota.
Vamos siempre al mínimo común denominador.
Pero hoy el que me revienta los cojones es el pc del curro. La gente de sistemas del Banco de España debe tener metida tanta mierda de administración de la red y demás que las máquinas van a pedales.
Resulta muy cansino tener la presión y el aliento de tu jefe en el cogote para que hagas una serie de movidas - tareas que siempre son para ya! - y mientras el pc se bloquea con cualquier cosa, va a pedales y te impide trabajar a buen ritmo.
En mi próximo curro me traeré mi portátil y trabajaré a mi ritmo. Yo no tengo paciencia para la lentitud.
