Sí, yo era socio de la SGAE...aunque nunca he recibido ni un duro del canon, claro.

Técnicamente, sigo siéndolo. Uno no tiene tiempo para acercarse por aquel antro de ladrones y darse de baja. Igual que tampoco muchos de nosotros no hemos tenido ni tiempo ni ganas de llevar el proceso de apostasía hasta su final.
Es sólo una pequeña formar de protestar en este humilde medio.
Rompamos las tarjetas de socios todos aquellos humildes aficionados que alguna vez hicimos música y mandémosles a estos ladrones los recortes.
